Si alguna vez haz pensado que el interior de Castellón es solo una zona de paso hacia la costa, déjame decirte que te equivocas. A menos de una hora de las playas de Peñíscola o de Oropesa se esconden algunos de los pueblos más bonitos de España, literalmente: forman parte de ese listado. Hoy te llevo a Culla y Vilafamés, lugares ideales para una escapada de fin de semana en la que podrás olvidarte del coche durante unas horas y sumergirte en la historia y la naturaleza. Allá vamos, ¡Buen viaje!

Culla, el pueblo que los templarios quisieron para ellos

Culla se encuentra a más de 1.000 metros de altura, en pleno Alt Maestrat, y lo primero que vas a notar al llegar es la cuesta. Sí, hay que subir, y bastante, pero merece mucho la pena. En cuanto entres por el Portal de la Font al casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural, entenderás de lo que hablo.

Aquí el tiempo no es que se haya detenido, es que directamente retrocede unos cuantos siglos! El pueblo perteneció a la Orden del Temple desde 1303 y esa herencia templaria se respira en cada rincón: en el castillo, situado en el punto más alto a 1.120 metros de altitud así como en la Ruta Templaria que organiza la Oficina de Turismo y que te recomiendo mucho. Aquí tienes toda la info, conviene reservar antes del viaje porque el recorrido con guía abre puertas que de otra manera no puedes ver, como la antigua prisión o el hospital medieval. Merece mucho la pena ver el pueblo con alguien que conoce sus historias.

En tu ruta pasea hasta la Plaza del Pardal, el centro neurálgico del pueblo, donde podrás ver la Casa del Diezmo y la Presó, un antiguo granero reconvertido en cárcel durante las Guerras Carlistas. Y si tienes tiempo, a cinco kilómetros del pueblo está el Parc Miner del Maestrat, perfecto para los amantes del senderismo.

Un dato práctico: Culla tiene poco más de 500 habitantes así que hay que reservar todo con antelación, hotel, restaurante y visita guiada, sobre todo si vas en fin de semana. Aquí tienes los hoteles que hay en la zona. Y si estás en Culla a la hora del atardecer tomate una cerveza en la terraza de la cafetería Allí d’Illá y pasea por las calles del pueblo durante la “hora azul”, no tiene precio!

Por último, Culla es zona de trufas y aceite: fomenta el comercio local y compra algo en su tienda, ayudarás al pueblo y disfrutarás de unos productos excelentes!

Vilafamés

A poco más de media hora en coche, y a solo 25 kilómetros de Castellón de la Plana, Vilafamés es el complemento ideal para tu excursión. Si Culla te ha conquistado por su aire templario, Vilafamés lo hará por su mezcla de historia y arte contemporáneo, aunque tengo que admitir que a mi personalmente me ha fascinado más el encanto de Culla.

El casco histórico se levanta sobre un cerro de la Sierra de les Conteses, y su trazado de calles estrechas y zigzagueantes tiene origen árabe: de hecho, fue Jaime I quien lo conquistó en 1233. Deja el coche a la entrada del pueblo (subir en coche por el casco antiguo no es buena idea, las calles son muy estrechas) y prepárate para la subida, igual que en Culla. Como siempre ocurre en estos pueblos, la recompensa está arriba: el castillo, construido sobre roca viva, con restos que se remontan a época romana, musulmana y cristiana.

Empieza tu ruta por la Roca Grossa, junto a la antigua muralla, uno de los símbolos del pueblo, y desde ahí sube por el barrio del Quartijo, con sus callejuelas de arquitectura árabe medieval, hasta llegar al castillo. Por el camino te vas a encontrar con la iglesia parroquial de la Asunción, del siglo XVI y de estilo barroco. Desafortunadamente cuando fuimos nosotros estaba cerrada así que solo pudimos ver su fachada. Pero lo que hace especial a Vilafamés, y que muchos visitantes se pierden, es su Museu d’Art Contemporani Vicente Aguilera Cerni (MACVAC), uno de los museos de arte contemporáneo más relevantes de la Comunitat Valenciana, con obras de artistas como Picasso o Tàpies. No te imagines un museo cualquiera: está instalado en un antiguo palacio gótico, así que la visita combina arte y arquitectura histórica en un mismo espacio.

Con medio día tienes de sobra para ver lo esencial de Vilafamés, lo que permite combinarlo perfectamente con Culla en una misma escapada, aunque yo siempre prefiero pernoctar una noche y disfrutar también de las noches. Y si quieres alargar tu viaje un día más puede añadir Morella a tu ruta, otro pueblo incluido entre los pueblos más bonitos de España.

Si por contra solo tienes un día, mi recomendación es madrugar y dedicar la mañana a Culla, que requiere más tiempo por su tamaño y por la Ruta Templaria, y reservar la tarde para Vilafamés, más compacto y perfecto para un paseo con calma antes de la puesta de sol, cuando la piedra rodenio de sus casas se tiñe de un color rojizo precioso.

Un par de consejos antes de salir de casa:

  • Calzado cómodo, imprescindible. Ambos pueblos se recorren en cuesta y con calles empedradas.
  • Reserva hotel, restaurante y/o visita guiada con antelación, especialmente en Culla donde la oferta es limitada.
  • Lleva agua, sobre todo en los meses de más calor, te garantizo que lo agradecerás hay tramos de la ruta sin sombra!
  • Sal temprano, sobre todo si vas en fin de semana. Ambos pueblos reciben muchos visitantes y se llenan en las horas centrales del día.

Si buscas una escapada que combine paisaje, historia, patrimonio y desconexión, apunta estos dos sitios para tu próxima ruta por la Comunidad Valenciana. ¡Hasta la próxima aventura!

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